Se ilustró una selección de poemas del poeta Karmelo C. Iribarren. Para ilustrarlos se tomó como base el papel con el que se hicieron formas y recortes con este, además jugando con luces y sombras se llegó a estos resultados. Así se capta como una estética personal ser alto tan sencillo como un papel manipulado, y también hace que no interfiera demasiado con los poemas en sí.

El formato elegido para el poemario fue estilo fanzine para que sea más manejable y cercano, también para aprovechar y hacer un poster del poemario.