Un mango de papel

En el proyecto personal que estoy realizando ahora tengo que hacer un packaging, y lo estoy haciendo muy diferente he innovador. Supongo que os pensareis que eso solo un mango por el título, pero no es un mago cualquiera, es mango sticky rice. No quiero hacer mucho spoiler, asi que me voy a centrar en hablaros del proceso de hacer mi mango de papel.

Al ser un proyecto personal de packaging quiero practicar y demostrar mis habilidades en este campo, y este mango ha sido un reto que puede demostrarlo. Esta fruta ha pasado por un proceso de ideación antes de convertirse en papel.

Al principio la idea era ser impreso en 3D en una impresora de resina para tener un acabado transparente y luego pintarlo con una pintura también translucida para ver lo que había debajo. Pero no todo es un camino de rosas, el primer problema que me surgió fue que la impresora de resina que iba a utilizar tenía el problema que no me dejaban usar resina transparente en ella. Cuando me enteré decidí que mejor la imprimiría en la impresora 3D que tengo en mi casa que es normal y por temas de presupuesto no me hacia falta invertir en material para imprimir. Empecé a hacer el modelado del mango con el arroz y todo iba bien hasta la hora de hacer el laminado para la impresora. La aplicación de la impresora no me leía bien las piezas y no tenía la ayuda de nadie, por lo que acabé pasando a mi última opción; el papel. Lo bueno de esta última opción era que el resultabo iba a estar más en sintonía con el resto del proyecto y también que iba a practicar la ideación, la dieline y el montaje en un packaging dificil. Con la base que tenía del modelado 3D y los bocetos que tenía del packaging empecé a hacer las dielines de las distintas piezas, hice y prototipo y ajusté los errores para hacer ya el definitivo. Creé una textura para imprimirla en el papel final. La impresión era a dos caras en una estaban las dielines volteadas y por la otra cara estaba la textura. Hice el doblado del mango dejando las dielines en el interior de este para que las líneas no se vieran. Después de dos horas cortando, doblando y ensamblando conseguí montar mi mango de papel.

Definitivamente no era lo que tenía en mente al principio de la ideación de este producto, pero creo que el resultado es el mejor posible para lo que yo quería. Ahora os dejo unas fotos del proceso para que lo podáis ver todo más detenidamente.

Si queréis escuchar más historias como estas en el futuro seguidme en mis redes sociales para que no os lo perdáis.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *