Este pasado abril tuve la maravillosa oportunidad de poder participar en un ERASMUS BIP en Catania, Italia. Por ello quiero compartir mi agradable experiencia.
Puede que te estés preguntando que es un ERASMUS BIP, este consiste en reunir varias universidades para trabajar todas en un proyecto conjunto. En este proyecto participan tanto profesores como alumnos, desde ESADA fuimos 8 alumnas y 3 profesoras, de cada universidad venían grupos de personas. Nuestro programa se dividió en dos partes: la primera parte online para ir conociendo el proyecto y conocer a nuestros compañeros, que fueron varias sesiones a lo largo de un mes, y la segunda parte fue la presencial, que duró una semana.
A pesar de ser un periodo muy corto de tiempo ganas muchas nuevas experiencias al convivir en un erasmus con tus compañeros de siempre y que todo el resto de gente esté en la misma situación que tu trabajando juntos por un mismo fin. Se podría decir que es corto pero intenso.
El proyecto consistía en rehabilitar una plaza de la ciudad para que fuera más habitable y agradable para los vecinos de la zona, y esta se acompañaría con un kiosco móvil. Estuvo muy bien organizado ya que había un grupo para cada tarea, y al final del día se ponía todo el trabajo en común para tener un trabajo fluido. Yo no entré en el grupo que se encargaba de la parte gráfica, cosa que me gustó porque así podía desconectar un poco de mi trabajo diario y al mismo tiempo aprender nuevas disciplinas. Mi equipo tenía como misión investigar las plantas autóctonas de la zona para poder implementarlas correctamente en el proyecto, también hicimos una recolección de las mismas y las clasificamos para el diario del proyecto. Con parte de las muestras hicimos dos maceteros para ponerlos en la plaza, y la otra parte sirvió para la maqueta de la plaza y los prototipos del kiosco. El proyecto se pudo terminar con mucho éxito y alegría con el resultado.
A pesar de tener que trabajar en el proyecto, tuvimos tiempo también para conocer la ciudad y disfrutar de sus tradiciones, además de también hacer lo que cualquier persona de erasmus haría, salir de fiesta para conocer a gente nueva y hacer amistades.
Esta ha sido sin duda una de las experiencias más enriquecedoras que he vivido, la guardaré en mi corazón para siempre.
